Preámbulo:

Antes de comenzar esta publicación, quisiera aclarar que este análisis que he estado por escribir desde el lunes pasado, dada las elecciones presidenciales que tuvimos recientemente y el compromiso social que nosotros los católicos deberíamos tener ante estos acontecimientos (ejercer nuestro derecho al voto, pero mas que todo, a la oración por nuestros gobernantes y la paz de nuestro país). También quisiera aclarar que no soy partidario del mal llamado “socialismo” que se vive ejerciendo en mi país (Venezuela) y que lamentablemente lo han querido imponer.

Análisis y reflexión

Dado estos acontecimientos que vivimos, no nos cabe la menor duda que ante la situación que estamos viviendo los venezolanos (sea de la ideología que sea), la Conferencia Episcopal Venezolana exhortó a nosotros los Cristianos Católicos a realizar una novena a Nuestra Señora de Coromoto, rezando el santo Rosario, dado también que el día de las elecciones presidenciales se efectuaron el 7 de Octubre de 2012, día en que la Iglesia Universal conmemora a Nuestra Señora del Rosario, pidiendo por la paz en Venezuela para dichas elecciones.

Yo, particularmente, como muchos amigos y conocidos, hice dicha novena el cual me llenó de tranquilidad esos días, de igual manera, asistí a casi todos esos días a la Eucaristía que me llenó aún mas de paz. Y además, estuve MUY esperanzado en tener un nuevo presidente, porque creí y creo en que sí existe un camino diferente, un camino de paz y hermandad entre nosotros los venezolanos, sin importar que ideología política tengamos, porque sí hay una manera diferente de gobernar este hermoso país que no sea el “socialismo” que han querido meter en estos 14 años de gobierno.

Llegado el día de las elecciones, y primera vez que tardo tanto en para ejercer mi voto, pero valió la pena la espera. 15 horas en la cola para decir que sí existe ese camino de la mano de mi Señor. Claro, no puedo negar que al momento de saber los resultados me quede frío, no hallaba que pensar, una tristeza grande se apoderó de mi, sentía un vacío por dentro que no puedo describir, pero confiado y con fe sabía que por algo suceden las cosas, y es que eso fue lo que estuvimos pidiendo con todas nuestras fuerzas y con mucha devoción, que las elecciones y los resultados se lleven con paz y serenidad en nuestro país.

Al siguiente día, muchos comentarios, negativos y positivos, y hubo 2 de ellos en particular que me levantaron el ánimo, una carta de un hermano colombiano y las palabras de un sacerdote de mi ciudad. Esas personas me hicieron ver, de manera indirecta, que es cierto, por algo suceden las cosas. De verdad que sí hay un camino, sí existe ese camino de paz y hermandad entre nosotros; no en vano nuestro Papa Benedicto XVI declaró el año de la fe este próximo año (desde el 11 de Octubre de 2012 hasta el 24 de Noviembre de 2013, justo para comenzar el CAM4 – COMLA9 en la Ciudad de Maracaibo, lugar donde vivo), no en vano las elecciones fueron en el día de Nuestra Señora del Rosario, no en vano en el mes de las misiones, de la Santísima Virgen María y de la Biblia se dio a conocer los resultados de las elecciones presidenciales, en vano las lecturas de todos estos días en la Eucaristía que nos hablan de reconciliación, de amor al prójimo, y de llevar el Evangelio a nuestros hermanos, y no en vano el lema del candidato Henrique Capriles es HAY UN CAMINO.

Pero ese camino finalizó en estas elecciones pasadas, el camino apenas se está comenzando a formar, lo estamos comenzando a andar, y definitivamente no estamos solos, Dios Padre, su Hijo Jesucristo, el Espíritu Santo, la Santísima Virgen y todos los santos nos están acompañando. Pero, como Cristianos que somos, no debemos dejar de luchar, debemos seguir adelante para crear la Venezuela que deben tener nuestros hijos (aquellos que tienen), para formar ese ambiente de paz y hermandad para la generación de relevo que viene detrás de nosotros; no podemos decaer como ya muchos lo han hecho, y está en nosotros también a ayudarlos a levantar, porque no es débil el que cae, es débil aquel que cae y se queda en el suelo.

Además, nosotros tenemos la mejor arma que cualquier persona pueda tener, tenemos a Dios de nuestro lado, porque nos ama incansablemente, tenemos el rosario, tenemos a un Santo Papa que se deja guiar por el Espíritu Santo, y también tenemos en nosotros la paz y el amor que brota de nuestras almas y que están unidas a Dios.

Despedida:

Dios nos colme de paz, amor, fe y esperanzas, que nos siga guiando por el verdadero camino a la santidad y la fraternidad, y que derrame su infinita misericordia sobre aquellas personas que no creen en Él y en nosotros que somos indignos de merecer tan inmenso amor.

Feliz día!

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