Preámbulo:

Desde hace días he estado con la inquietud de escribir algo acerca del aborto, porque he visto últimamente noticias sobre que se aprobó la ley a favor del aborto, en otros países no se aprobó, y así sucesivamente… Y verdaderamente que me ha entristecido profundamente (en lo personal), que hayan personas que piensen realmente en esa vía de escape a problemas personales (bien sea económicos, familiares, sociales, internos, entre otros), y que, lamentablemente hayan gobiernos que promuevan estas prácticas que van en contra del amor, de la paz interior y de la vida misma (por nombrar algunas y que para nosotros los Cristianos Católicos sean unas de las mas importantes). Y es que hace escasos 2 o 3 días leí que a una comunidad le dieron el “Premio Nobel de la paz” y muchas de las cosas que ha hecho es aprobar leyes (en sus países que lo integran) a favor del aborto y están en guerras, también leí de un presidente que se hace llamar Católico y está a favor del aborto y está pensando en bombardear un país.

Reflexión:

Y me pregunté y me cuestioné muchísimo el por qué de estos actos de esas personas que se hacen llamar “Cristianos” principalmente. Y es que el argumento que dan es:

Se puede abortar, ya que fue concebido a través de una violación…

¿Y es que acaso un inocente, un ser indefenso, tiene la culpa de ello? ¿No es acaso la mujer quien comienza a darle amor (desde su ser) a esa persona que crece en su interior? ¿No es Dios quien hace posible que esa nueva criatura crezca dentro de su madre? ¿No es cierto que un nuevo integrante en una familia da mas alegría en la casa que un difunto? Entonces, ¿por qué optan por darle muerte a un ser en vez de darle vida?

Y con respecto a esas personas que promueven este acto atroz y vil, ¿por qué no piensan si sus madres, padres o familias se les hubiese ocurrido en que no nacieran? ¿qué sería de ellos? ¿No fueron sus padres quienes optaron para darles vida a Uds para que nacieran y vivieran? ¿Ese es el futuro que le quieren dejar a esa generación, de odio, de venganza, de dolor?

Porque un acto como ese no nos lleva sino a pensar eso, en no darle vida a las siguientes generaciones por el simple hecho de que una mujer haya sido violada, o por el simple hecho de que ya no tendrán trabajo porque están embarazadas, o porque simplemente piensan que no están preparadas para formar una familia. ¿Por qué (en el caso que no fueron violadas) no pensaron antes en las consecuencias de esos actos?

Muy claro está escrito en las Sagradas Escrituras:

No matarás… (Dt 5,17)

Y fijémonos que no nos dice, “No matarás a no ser que…”, simplemente así, porque es un acto, no sólo en contra de la otra personas, sino también es un acto en contra de Dios que esta vivo y presente en la otra persona, porque de otra maneras el mismo Jesús no nos hubiera dicho:

Quienes los recibe a ustedes, a mi también me recibe, y quien me recibe a mi recibe a quien me ha enviado… (Mt 10, 40)

Y si está presente de esa manera en los adultos, aún mas está presente en los niños cuando dice:

Dejen que los niños vengan a mi, y no se lo impidan porque de los que son como ellos es el Reino de los Cielos… (Mt 19, 14)

Así que, no permitamos que leyes como esas, que privan la vida de seres inocentes, de almas puras que no tienen la culpa de los errores de sus progenitores. No podemos permitir que sigan aprobando leyes que no llevarán al amor. Y, ¿quién es el amor? ¿por qué quién y no qué?

Muy bien explícito está en la Encíclica de nuestro Santo Padre Benedicto XVI llamada Deus Caritas Est (Dios es amor), y viene a ser una reafirmación de la Primera Carta del Apóstol San Juan que expresa:

 Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él… (1Jn 4, 16)

Y todo aquel que permanece en Dios, difícilmente podrá hacer algo en contra de otra persona, y en esa misma medida llegamos a amar a las demás personas, porque estamos realmente conscientes que Dios permanece tanto en mí como en los demás, y así también llegamos a entender que Dios nos ama a todos porque somos seres creados a imagen y semejanza de Él, somos seres creados por sus propias manos, porque Él hace y permite la fecundidad en las personas, y de eso tenemos muchos ejemplos en la Biblia, comenzando por Abraham:

… Dijo entonces aquél, “Volveré sin falta a ti pasado el tiempo de un embarazo, y para entonces tu mujer Sara tendrán un hijo” … Abraham y Sara eran viejos, entrados en años, y a Sara se le había retirado la regla de las mujeres… (Gén 18, 10 – 12)

Y terminando por Isabel, la prima de la Santísima Virgen María:

…Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril; y los dos eran de edad avanzada. Un día en que su clase estaba de turno y Zacarías ejercía la función sacerdotal delante de Dios, le tocó en suerte, según la costumbre litúrgica, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. Toda la asamblea del pueblo permanecía afuera, en oración, mientras se ofrecía el incienso. Entonces se le apareció el Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías quedó desconcertado y tuvo miedo. Pero el Ángel le dijo: «No temas, Zacarías; tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu esposa, te dará un hijo al que llamarás Juan… (Lc 1, 7 – 13)

Y, claro está, el caso de nuestra madre María Santísima que concibió a Nuestro Señor:

…Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús… (Lc 1, 30 – 31)

Por eso sabemos que toda persona tiene a Dios dentro de sí, sabemos que Dios es el dador de todo, de nuestras vidas, de nuestro alimento, de nuestra tierra, del aire, de nuestros padres y de nuestros hijos.

Y es tan cierto que Él es amor, que envió a su Unigénito para salvarnos del pecado y de la muerte, entregó a su Hijo al dolor mas fuerte que pueda cualquier hombre padecer. Lo envió para restaurar nuestra débil naturaleza, para perfeccionar la ley de Moisés, para enseñarnos el verdadero don de la vida, el verdadero significado de Amor, el verdadero significado de Paz; de esa Paz que debemos llevar a todos los pueblos como hijo de Dios que somos.

Porque Aquél que nos ha amado verdaderamente quiere eso para nosotros, la paz para todos, y que nosotros seamos portadores de esa paz a las demás naciones. Portadores de una paz que no permita que hayan mas guerras entre las naciones, un paz que no permita la discriminación entre las razas ni las creencias, una paz que nos lleva a un mundo mejor y en armonía, una paz que te libera de la esclavitud del odio y de la muerte, una paz que no deja que mates a un ser que no tiene la culpa de los errores de otras personas, y de una paz que nos permite amar de verdad a nuestro Dios y a las demás personas.

Despedida:

Ésta era la reflexión que hace mucho tiempo quería escribir, que quería compartir con mis amigos y mi familia, porque creo que existe un mundo mejor, que este que tenemos ahora lo podemos transformar, porque quiero lo mejor para las generaciones futuras.

Que Dios nos colme de esa paz que tanto necesitamos en nuestros corazones, que inunde nuestra vida de su ser que es el amor puro, que nos de la valentía de proclamar su Evangelio, y que nos permita ser sus manos para tocar la humanidad, sus pies para caminar por el mundo a llevar su Palabra, sus ojos para ver las injusticias y su boca para denunciarlas y para proclamarlo a todas las naciones.

Dios les bendiga!

Un abrazo fuerte de paz y amor en Cristo Jesús!

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