Preámbulo:

Para mí, este es uno de los temas más difíciles de ahondar, es un tema de muchas controversias, porque muchas personas dicen que “el rico si puede realmente entrar al reino de los cielos”, y habiendo leído lo que dice nuestra Madre Iglesia, he llegado a la conclusión que si es cierto.

Reflexión:

Y es que, en la Biblia, el pobre no es aquella persona que no tiene dinero, aunque la carencia de este bien material es parte de esa pobreza, y muy bien lo presenta Jesús en su Palabra, y que por cierto, fue leída el Domingo pasado (Domingo XVIII del tiempo ordinario):

… Cuando se puso en camino, un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?». Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. Tú conoces los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no perjudicarás a nadie, honra a tu padre y a tu madre». El hombre le respondió: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud». Jesús lo miró con amor y le dijo: «Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme». El, al oír estas palabras, se entristeció y se fue apenado, porque poseía muchos bienes… (Mc 10, 17 – 22)

Y con razón que Jesús dice después de ese acontecimiento:

… «Hijos míos, ¡Qué difícil es entrar en el Reino de Dios!. Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios»… (Mc 10, 14 – 15)

Porque pobre en verdad, no es aquel que atesora poco bienes materiales, sino aquel que reconoce que no vale nada delante de Dios, que sabe que hay un ser superior y que necesita de su ayuda, que reconoce sus defectos, sus errores y se deja guiar por Aquel a quien le debe la vida y todo cuanto tiene.

Por esa razón, puedo deducir, si es posible que un rico (aquel que posee bienes materiales) pueda entrar en el Reino de los Cielos, porque sabiendo que no tiene nada y que necesita de Dios, da su riqueza a los más necesitados, porque sabe que en la vida futura Dios le recompensará, y con un elogio a esas personas comienza las Bienaventuranzas:

Bienaventurados los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos… (Mt 5, 3)

Y de esta manera comienza las Lamentaciones para aquellas personas que son ricas materialmente:

Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo!… (Lc 6, 24)

Porque aquella persona que posee mucho dinero, se aferra a este y no se da cuenta que Dios lo esta utilizando para que ayude a las personas más necesitadas, y ya tienen su consuelo en ese dios que le compra su felicidad, le muestra una felicidad aparente, una felicidad meramente artificial, momentánea, mientras dura su riqueza.

Pero también debemos tener mucho cuidado con aquellos pobres materiales, porque la soberbia los puede inundar sin darse cuenta, porque la ira los puede cegar, porque la codicia los puede abrumar y llenar de ideas que no les trae nada bueno.

Y así, podemos encontrar 4 tipos de personas; aquellos que son pobres monetariamente hablando y pobres de espíritu, aquellos que son pobres en bienes materiales y son soberbios y codiciosos, aquellos que son ricos monetariamente y pobres de espíritu, y aquellos que son ricos en bienes materiales y soberbios y codiciosos.

Despedida:

Busquemos pues, ser aquellos pobres de espíritu que Jesús nos enseña a ser. Si somos pobres en bienes materiales, tenemos la certeza que Dios provee lo que realmente necesitamos y que no nos desampara en ningún momento; y si somos ricos materialmente, compartamos nuestras riquezas con los mas necesitados, porque para eso Dios nos ha dado esos bienes, para compartirlo con aquellos que si lo necesitan.

Aprovechemos, hoy día mundial a la no pobreza, de ayudar a aquellas personas que realmente lo necesitan, si no sabes como hacer o no quieres que sepan que hiciste algún tipo de donación, puedes visitar Cáritas de Venezuela, para aquellas personas que vivan en este país, en ese sitio podrán conseguir los enlaces y direcciones de las oficinas de cada ciudad, o en Cáritas Internacional y allí podrán conseguir toda la información que necesiten a nivel internacional.

Que Dios los colme de su sabiduría para que así sepan que hacer, para que sepan vivir según la voluntad de Él que todo lo da y todo lo puede. Que la Santísima Virgen los colme de bendiciones y les ayude a caminar en esta senda de amor, paz y fraternidad!

Anuncios