Dentro de mi tú estas,
te siento caminar por mis moradas,
siento tus pasos que guías,
a mi alma por una vía.

Sólo tu mirada me cautiva,
sólo tus brazos me abrigan,
el corazón que un día
quebrantado estuvo por un momento de agonía.

Agonía que tu reparaste
con tu Sangre en la cruz caída,
y en dolor tu sufriste
todo lo que mi alma sufría.

Me consuelo en el amor
que tu por mi sufrirías,
clavado en una cruz
y coronado de espinas.

Por amor sufriste por mí
aquella tarde perdida,
y entregaste tu vida por mí
para salvar mi vida.

Sufro porque sufres el dolor
que la lanza te producía,
al saber que mi alma
a ti mucho mas valía.

Y la vida nada valdría
si tu en la cruz por mi no entregarías,
porque te entregaste por mí
con ese amor que ardía.

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