Etiquetas

, ,

La locura de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres y la debilidad de Dios es más fuerte que la fuerza de los hombres (1Co 1, 25)… Y quién ha podido entender a Dios? Quién ha podido saber cuanto Él hace? Alguien sabes como da la vida a cada ser? O acaso alguien pudo aconsejarlo. Y no fue Él que con su fuerza y con su poder hizo todo cuanto vemos y todo lo que somos? Y no fue su poder lo que separó las aguas para que su pueblo pasase? Y no fue Él mismo que dio una tierra a su pueblo escogido? O no es cierto que en su debilidad no perdona incluso nuestras peores faltas?

Quienes somos nosotros para decir que merecemos la sabiduría o la fuerza si Dios no nos la quiere dar? Acaso de debemos pedir esa sabiduría que sólo Él puede entregar? Como dice la Escritura, quién soy yo sin la sabiduría que procede de Dios? Frente a ella soy estimado en nada, y sin ella no soy nada.

Por tanto, mis amadísimos hermanos, no seamos necios y no pretendamos aparentar frente a los demás el conocimiento que pudiéramos tener, no seamos egoístas con los demás y con nosotros mismos en no compartir lo poco que sabemos, pongamos siempre a disposición de Dios todas aquellas cosas que Él mismo nos ha entregado y veremos como se van multiplicando las cosas que nosotros hemos entregado.

Anuncios