Etiquetas

Cuidense de la levadura de los fariseos, es decir de la hipocresía (Lc 12, 1)… Cuidemonos de aparentar la fe y no de vivirla, cuidemonos de aparentar una vida en Cristo y no de transmitirla, cuidemonos de proclamar una verdad y no hacerla parte de nosotros, cuidemonos de enseñar algo que nosotros no queramos aprender.

Y es que, aquello que enseñamos no es lo que decimos sino cuanto hacemos, y aún más, enseñamos todo aquello entre lo que hacemos y decimos, y así estamos en la mirada de muchas personas, sobre todo de aquellas personas que no creen en Aquel en quién nosotros creemos, sobre todo aquellos que no creen en la Santa Madre Iglesia Católica, sobre todo aquellos que no creen que la Ssma Virgen es verdaderamente la Madre de Dios y que también es Madre de nosotros.

Por tanto, amadísimos hermanos míos, vivamos acorde al Evangelio, aceptemos con fe, esperanza y amor la Palabra de Dios que nos viene a transformar nuestras vidas, nuestra alma, nuestro corazón; sintamos verdaderamente el amor que Dios nos tiene y llevemos el testimonio vivo, real, verdadero que el Señor Jesús existe en nuestros corazones y en nuestras vidas.

Anuncios