Etiquetas

Entró en la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sacados (Lc 4, 16)… Como era su costumbre para escuchar la Palabra del Padre, como era su costumbre de asistir y participar del culto judío, por ser Dios no dejó de asistir a las celebraciones judías, al contrario, asistía todos los sábados, pero no como una costumbre cualquiera, sino por convicción, porque sabía que Dios Padre se manifestaba y hablaba a través de las lecturas que se proclamaban.

Y no sólo las palabras del profeta Isaías sino todas las profecías del antiguo testamento se cumplieron en Cristo Jesús, desde el libro del Génesis hasta el último profeta escritor, e incluso las profecías de Juan el Bautista se cumplieron en Él, porque vino para eso, para dar cumplimiento y plenitud a la Palabra de Dios, y que se cumple en Él? En que Dios nos ama tanto que ya desde el principio había dicho que su Hijo Unigénito vendría para salvarnos, vendría para rescatarnos del pecado y de la muerte.

Por eso, mis muy amadísimos hermanos, vivamos a plenitud la Eucaristía que es el culto agradable a Dios, porque Cristo Jesús se entrega como víctima para nuestra salvación y para el perdón de los pecados, escuchemos y prestemos atención a todo cuanto Dios nos quiere decir en su Palabra y con su Palabra, y sintamos cuan profundo e inmenso nos ama Dios que ha querido entregar a su Hijos para revertirnos de nuevo de esa santidad que un día perdimos por el pecado y la muerte.

Anuncios