Etiquetas

Jesús, por su parte, mientras enseñaba en el templo, exclamó: “Conque me conocen a mí y saben de dónde vengo” (Jn 7, 25)… Si es verdad que lo conocemos y sabemos de donde viene, por qué no lo seguimos de corazón? Por qué no lo buscamos constantemente, no para pedirle sino para conversar con Él? Por qué, si sabemos quién es, no lo tenemos como amigo, sino que lo buscamos como si fuese un mago o un solucionador de problemas?

Cristo Jesús vino para enseñarnos la voluntad del Padre, vino para hacernos ver que el Padre y Él son uno sólo; para mostrarnos que las cosas que hace el Padre, Él también las hace; para que, sabiendo quien es Él, no pongamos nuestra confianza en cosas pasajeras, para que no coloquemos nuestra fe en cosas que no son eternas, para que nos demos cuenta del amor infinito que el Señor nos tiene, y que es capaz de hacer cualquier cosa por nosotros, para salvarnos del pecado y de la muerte.

Por tanto, mis amadísimos hermanos, escuchemos las enseñanzas de Cristo Jesús, no cerremos las puertas de nuestros corazones a su Palabra, no cerremos las puertas de nuestras vidas a su amor, no cerremos nuestros brazos a su perdón, porque Él quiso venir para reconciliarnos con el Padre, dando su vida por cada uno de nosotros.

Anuncios