Etiquetas

Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me ama, así los amo yo” (Jn 15, 9)… Y no hay mayor demostración de amor que morir a sí mismo por los demás, no hay mayor demostración de amor que el de servir a aquellos a quienes se ama, no hay mayor demostración de amor que quedarse en un pedazo de pan sólo para que se le pueda seguir viendo.

Ese es el amor que Cristo Jesús nos tiene, que quiso entregar su vida para nuestra salvación, quiso derramar su Sangre en la cruz para así comprarnos y podamos tener vida en abundancia, quiso lavarle los pies a sus discípulos para que entendamos que no vino a condenarnos, al contrario, vino a servirnos para mostrarnos como debemos vivir.

Por eso, mis amadísimos hermanos, tomemos el ejemplo que Jesús nos da continuamente en el Evangelio, seamos esa sal que tanto le hace falta a este mundo, la sal que da el verdadero sabor a la vida, seamos luz en medio de nuestras comunidades, esa luz que se nos ha dado en el bautismo para alumbrar a aquellos que están inmersos en la oscuridad, seamos (como cristianos que somos) la vida de este planeta, llevando la Buena Noticia de Jesucristo a nuestro prójimo.

Anuncios