Etiquetas

El Señor Jesús, después de hablarles, subió cielo y está sentado a la derecha de Dios (Mc 16, 19)… Después de darle instrucciones a los apóstoles, de decirles que deben hacer, Cristo Jesús subió al cielo, tal como lo recitamos en el Credo, para sentarse a la derecha del Padre, y así juzgar a vivos y muertos, pero no nos juzgará como un juez malvado, sino que nos juzgará en el amor.

Porque el no bajó para condenarnos, sino que bajó para justificarnos y darnos nueva vida, y esa nueva vida está en su Cuerpo místico, donde Él es la cabeza y nosotros somos sus miembros; Él bajó sólo del Cielo, pero no subió solo al cielo, porque al instaurar su nuevo pueblo y hacerse uno con ese pueblo, también lo eleva a su Reino eterno, para que así, vivamos desde ya esa vida eterna, esa vida de amor y felicidad en Él y con Él.

Por tanto, mis amadísimos hermanos, dejemos que la Palabra de Dios se haga carne en nosotros, llevemos esa misma Palabra a todas las naciones, para que así podamos vivirla desde nuestro corazón y nuestro espíritu en nuestro propio cuerpo con esperanza y amor.

Anuncios