Etiquetas

Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: “No temas. Basta que tengas fe” (Mc 5, 36)… Basta creer que Jesús es el Hijo de Dios vivo, basta creer que Jesús no es una persona cualquiera, sino que vino para salvarnos de la muerte, vino para eliminar de nosotros la esclavitud del pecado, vino para reconciliarnos con el Padre y hacernos coherederos del Reino de los Cielos.

Porque, si no creemos que Él vino para nuestra salvación, si no creemos que Él es verdaderamente el Hijo de Dios, vana es nuestra fe, vana es nuestra vida, en vano asistimos a la Eucaristía, pero de ser lo contrario, entonces nuestras vidas tienen un propósito, entonces nuestra fe nos conducirá a la salvación, nos conducirá a la resurrección y a la vida eterna, porque hemos sidos creados para no morir, sino para vivir eternamente junto al Padre.

Por tanto, mis amadísimos hermanos, creamos en Aquel que nos ha rescatado de la muerte, creamos en Aquel que ha entregado su vida para nuestra salvación, creamos en Aquel que nos ha dejado su Cuerpo y su Sangre para tener vida en abundancia, para que podamos tener la santidad dentro de nosotros.

Anuncios