Etiquetas

El que salve su vida, la perderá y el que la pierda por mí, la salvará (Mt 10, 39)… Y es que, quien puede por sí mismo prolongar su propia vida? Acaso tenemos el poder de alargar o eliminar la muerte? Será cierto que existe alguna fuerte para vivir eternamente (como aparece en algunas películas)? Somos capaces de salvar nuestra propia vida de la muerte eterna?

Indiscutiblemente no a todas esas preguntas, sólo podremos tener vida si nuestra vida actual se la dejamos en manos a Nuestro Señor Jesucristo, Él si es verdad que tiene el poder de darnos vida en abundancia, Él es la verdadera fuente inagotable de la vida eterna, Él es quien tiene Palabras de vida eterna, en Él se debe basar nuestra existencia en este mundo, porque por medio de Él tendremos la capacidad de permanecer en la luz, en la verdad, en la vida y en el amor sin fin.

Por eso, mis amadísimos hermanos, pongamos nuestra confianza en Cristo Jesús, Señor nuestro, que ha entregado su vida para nuestra salvación, ha demostrado el gran amor que nos tiene, dejándose clavar en la cruz para nuestra salvación, para que, muertos en la carne, vivamos eternamente con el Padre en los Cielos, porque quiso mostrarnos el verdadero camino a la salvación de nuestra vida, Él mismo.

Anuncios