Etiquetas

Si ustedes comprendieran el sentido de las palabras: Misericordia quiero y no sacrificios, no condenarían a quienes no tienen culpa (Mt 12, 7)… Porque el Señor no quiere que juzguemos a los demás, no quiere que coloquemos por encima de nosotros un día, sino a Él mismo, porque toda adoración, toda alabanza, toda gloria es para Él, y ya Él está en medio de nosotros.

Y que es más importante, el día de descanso o el Señor? Que es prioritario, tomar el día de descanso para no hacer nada o para alabar, bendecir, glorificar y adorar al Señor? Ése es el sacrificio que nos pide el Señor, la misericordia que nos pide es abrir nuestro corazón para hacer el bien a nuestro prójimo, para darle de comer al hambriento, para dar de beber al sediento, para no juzgar ni señalar a las demás personas sino para justificarlas.

Por tanto, mis amadísimos hermanos, roguemos al Señor para que nos conceda el don del amor, para que nos conceda el don de la paciencia, para que nos conceda el don de la piedad, para que nos dé la capacidad de perdonar y justificar, y que no seamos jueces de nuestro prójimo.

Anuncios