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Que admirable Milagro
El que quisiste dejarnos
El pan convertido
En tu Cuerpo consagrado.

Que incalculable gracia
La que nos dejas
En el pan único y partido
Durante la Última Cena.

Y ése es el pan que nos da la vida
Tu Cuerpo inmolado
Clavado en la cruz
Y a los tres días resucitado.

Tu Cuerpo es el pan del cielo
Una vez bajado
Nacido de una Virgen
Que su cuerpo ha consagrado.

Su cuerpo dio vida al autor de la vida,
Permitió que la gracia la llenara
De ese pan de vida
Que a la humanidad alimentara.

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