Etiquetas

En todas partes donde entraba, pueblos, ciudades y poblados, ponían a los enfermos en las plazas (Mc 6, 56)… Gran diferencia entre la época de Jesús y la nuestra, mientras que la Buena Noticia corría vertiginosamente en su época, hoy en día es lo contrario, la noticia que vende es la del desastre, la del caos, la del engaño, de la ruptura de familias, de las drogas.

Son pocos los medios de comunicación que transmiten mensajes de esperanza, son pocos los medios que llevan mensajes de salvación, y de allí que nosotros debemos llevar más aún ese mensaje de salvación, esa Buena Noticia que tanta falta hace al mundo de hoy, por eso es que nosotros, los cristianos, necesitamos dar esa luz de Cristo a todas las personas, debemos ser cada uno más esa sal que da gusto a la vida de quienes tienen una vida insípida por desconocer al verdadero Cristo.

Así que, mis amadísimos hermanos, seamos quienes demos esa Buena Noticia, seamos quienes proclamamos el Evangelio que salva verdaderamente, seamos quienes demos a conocer a ese Dios que nos ama sin medida y que nos cura de todos los males con tan sólo estar en su presencia, anunciemos ese mensaje que salva verdaderamente, no sólo el cuerpo sino también el alma.

Anuncios