Etiquetas

​El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres (Mt 17, 22)… En este anuncio de su Pasión, ya Cristo Jesús sabe quien lo entregará, pero para sorpresa de todos, Él da su vida generosamente, se hace víctima por nuestra salvación, una víctima sin mancha y sin culpa; se hace sacerdote ofreciéndose como víctima, porque Él es el verdadero puente entre Dios y nosotros, siendo verdadero Dios y verdadero hombre.
Y, aunque uno de los doce lo entregó a las autoridades, no huye como los delincuentes, al contrario, se queda, se entrega, porque no ha cometido delito alguno, y siendo inocente de toda culpa hace su entrega voluntaria por quienes sí tenemos culpa, por quienes sí cometemos crímenes haciendo el mal contra el prójimo y nosotros mismos.
Así que, mis amadísimos hermanos, recordemos siempre que nosotros no somos quienes hacemos el sacrificio en la Eucaristía, es Cristo mismo quien lo hace, y en su sacrificio Él nos quiere hacer participar ese sacrificio, para enseñarnos que para llegar al amor pleno, debemos pasar por la muerte en la cruz, debemos cargar nuestra cruz todos los días y ofrecerlo para participar de modo perfecto así sacrificio de Cristo Jesús en su Cruz.

Anuncios